Limerencia y Hemiamor

Es probable que nunca hayas sufrido un rechazo cuando le declaraste tus sentimientos a alguien que te gustaba o que nunca hayas tenido que rechazar a nadie. Pero una buena parte hemos sufrido o tenido que hacer uno o varios rechazos. En la mayoría de casos se demanda que se invisibilicen nuestros sentimientos, incluso “olvidarlos”.

Son varios los escenarios que se pueden dar a la hora de conocer a alguien. Cuando conoces a quien sea y tienes puntos en común con esa persona, comienzas a crear rapport (algo así como compenetración) y la otra persona hace lo mismo, naciendo la amistad. Si además la otra persona te resulta atractiva en un plano emocional, es probable que te enamores de esa persona y formes un vínculo amoroso si esta otra persona también se siente atraída por ti.

Hasta aquí espero que todo el mundo se oriente. Pero ¿qué sucede cuando nos enamoramos? Lo más probable es que, entre otras cosas, se genere un deseo obsesivo (más o menos, según el caso) de que la otra persona te corresponda, lo que Dorothy Tennov llama limerencia. Pero puede suceder que la limerencia no se satisfaga: te gusta esa persona pero esa persona no está enamorada de ti o viceversa, tú le gustas pero esa persona a ti no.

Cuando se produce ese último caso, se da el rechazo. ¿Y qué ocurre cuando hay rechazo? Generalmente la relación de amistad “deja de ser lo que era”, se fuerza a la invisibilización del sentimiento, como ya se ha dicho, y la relación puede empezar a ser algo incómoda en muchos casos. Por lo tanto, existiendo el riesgo de que esto suceda, es comprensible que siempre haya algo de miedo al rechazo si no conocemos los sentimientos de la otra persona hacia nosotres.Untitled

Pero, ¿es esta situación inevitable? No. No tienes por qué olvidar o desechar lo que sientes por esa persona. ¿Se puede solucionar? Sí ¿Cómo? Aprendiendo a gestionar la limerencia. “¿Nos decís que aprendamos a gestionar los celos y ahora venís con la limerencia?”. No os preocupéis: ambas cosas son muy parecidas. De hecho, podría decirse que la limerencia es prácticamente el origen de los celos, así que si aprendéis a gestionarla, es posible que podáis controlar los celos más fácilmente.

Como ya se ha dicho, la limerencia surge por deseo de reciprocidad en el sentimiento amoroso, o lo que es lo mismo, por ganas de que la otra persona también te quiera, para que nos entendamos. Entonces, ¿hace falta, precisamente, que la otra persona nos ame para que nosotres amemos? No, solo es necesario que ese sentimiento surja en ti para que se dé. Vale, pero ¿por qué no satisfacer la limerencia? Sí, es tentador, pero deberías partir de la base de que, por defecto, alguien a quien le declaras tu amor es poco probable que te quiera a ti también, suele ser una “coincidencia”.

La clave estaría en no buscar siquiera esa reciprocidad, no querer arrancar la flor de donde crece, sino contemplarla y dejarla ser tal cual es. Lo mismo con las personas: ya es bueno en sí mismo que quieras a alguien. Si además ese alguien te quiere de vuelta, mejor, pero no es lo común, hazte a la idea. Tranquilidad, la cosa no acaba así y ya está.

Aún queda el caso de que seas tú la persona a la que se declaran. Detente y piensa. ¿Por qué ese juego de “aceptar” o “rechazar”? Cuando alguien te dice, por ejemplo, que eres inteligente, te limitas a dar las gracias ¿verdad? No creo que digas “lo siento, pero no creo que tú lo seas”, ¿cierto? Suena muy grosero decir algo así después de que te halaguen, de que te muestren ese aprecio.

Algo parecido (aunque obviamente no sea lo mismo) pasa con el amor. Alguien ha tenido la valentía de decirnos que nos aprecia a un nivel muy profundo. ¿No es para sentirnos bien, para sentir que nos valoran? Por supuesto que sí. ¿Por qué iba a empeorar la relación de amistad? ¿Por qué ibas a rechazarle? ¡No lo hagas! Obviamente, tampoco le digas que le quieres sin amarle. Simplemente… dale las gracias de corazón por contártelo, eso crea un clima en el que el miedo al rechazo no podrá anidar.

Sí, vale, muy bien… ¿y entonces qué pasa luego? Si no le he dicho que sí, pero tampoco que no ¿qué ocurre?” Se ha formado un nuevo tipo de relación. No es amorosa, pero tampoco de simple amistad. Es una relación de hemiamor. ¿Que cuál es la diferencia entre hemiamor y una relación de amistad o amorosa estándar? En la amistad normal, ambos integrantes están en calidad de amigues, y en la amorosa, en calidad de amantes. Pero debemos tener en cuenta que para que se den estos sentimientos, como ya he dicho antes, no es necesaria la reciprocidad: un integrante puede estar en calidad de amigue y el otro en calidad de amante y no se ocultan ni se trata de suprimir los sentimientos de quien se enamora.

De acuerdo, pero ¿qué está permitido en una relación de hemiamor y qué no? Eso depende del consenso, de lo que se establezca. Quizás tengan varias citas para tener más intimidad, quizás no. Quizás acaben viviendo juntes, quizás no. Quizás tengan sexo, quizás no. Si eres quien ama, no exijas nada a tu persona amada, ten compasión, nadie tiene culpa de nada. Si eres la persona amada, muéstrale gratitud a ese alguien que te aprecia tal cual eres.

Este concepto puede parecer algo complicado en un principio, y puede resultar extraño cuando alguien se declare acabar diciendo algo como “¡Qué adorable! ¡Gracias por decírmelo! ” en vez de “Lo siento, no te correspondo”, pero desde luego es un concepto que puede enriquecer bastante la calidad de nuestras relaciones, que puede ayudar a perderle el miedo a mostrar nuestro sentimientos a alguien, que ayudar a terminar una relación amorosa sin crear una ruptura brusca y que puede ser un buen suplemento para el concepto de anarquía relacional.

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El tema es algo novedoso y es probable que surjan interrogantes. Pero… ¿qué me dices? ¿Crees que estaría bien estar en hemiamor con alguien que te quiere ahora mismo? ¿Le explicarías esto a alguien que te gusta? Hay muchas posibilidades.

BMR

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Amor Libre Spain
Somos una cuenta cuyo objetivo es luchar contra el amor heteropatriarcal monógamo impuesto como el único y verdadero amor.

2 Comments on "Limerencia y Hemiamor"

  1. vaya me alegra que cada vez halla más definiciones para todas las relaciones más que el típico amigos con derechos y sino novios ☺☺❤

  2. gracias por ponerle nombre a algo que ya sentía y hacía

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