Las relaciones tóxicas también son violentas

A día de hoy todo el mundo tiene una idea más o menos clara de lo que es la violencia en una relación sexo-afectiva y generalmente lo asociamos con la violencia de género y más concretamente con la parte física de la violencia de género (VG). Pero ese no es el único tipo de violencia dentro de la pareja y con este artículo me quiero centrar en esa violencia psicológica que se puede considerar VG o Violencia doméstica según el caso, ya que puede ser ejercida por cualquiera de les miembres de la pareja sin que esté motivada por el género del otre. Esta violencia es la intrínseca a las relaciones tóxicas.

Una relación tóxica es aquella en la que sus partes padecen más sufrimientos que alegrías, en las que la tónica general es la infelicidad por varios motivos y en las que vivimos más momentos malos que buenos. Esa infelicidad es provocada por conductas disfuncionales que puede presentar uno, dos o más miembros de la pareja, como pueden ser la posesividad, inseguridad, celos, episodios de agresividad o descontrol emocional, dependencia emocional, etc. Y a su vez estas conductas pueden ejercerse sobre elle/les otre/s (posesividad, celos, control…) o sobre une misme (inseguridad, infravaloración propia, dependencia), pero a la larga afectan a todes.

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El problema con estas conductas que producen toxicidad es que muchas veces se asocian culturalmente a muestras de amor o como algo natural y hasta que la situación no se ha convertido en una espiral de violencia no nos damos cuenta y como en la VG una vez que se llega a ese punto es muy difícil salir. La toxicidad mina la autoestima y favorece la dependencia, nos mete en la cabeza ideas del tipo “Qué haría sin ti” y realmente llegamos a creer que no tenemos nada más allá de esa relación, que seremos incapaces de ser felices soles y que por supuesto no encontraremos a nadie mejor, porque quien nos va a querer con lo poca cosa que somos. Y entonces ya estamos atrapades.

Además esta violencia puede ser ejercida simultáneamente por todas las partes de la relación autoalimentándose y autodestruyéndose mutuamente, lo cual complica mucho más la situación ya que si quien maltrata es un único miembro de la pareja es relativamente fácil de detectar, pero si todas las personas involucradas son víctimas y maltratadoras a la vez, nos cuesta mucho ver lo que ocurre realmente.

Y más de uno se preguntará: ¿Quién sería tan estúpide de mantener una relación que le hace sufrir? Pues casi todo el mundo.

No he encontrado datos oficiales pero realizando una pequeña encuesta entre nuestres seguidores y algunes no seguidores de nuestro Twitter he obtenido que el 80% de les encuestades (de 432 votos) tiene o ha tenido una relación tóxica  y en otra encuesta el 69% (de 517 votos) reconoce tener o haber tenido comportamientos tóxicos.

Esta es una muestra potencialmente sesgada, pero refleja una realidad y si no preguntad entre vuestres conocides, seguro que hay alguien que tiene o ha tenido una relación de este tipo.

La explicación a estos resultados es muy sencilla y se puede resumir en el refrán “quién bien te quiere, te hará llorar” o en las frases tipo “en el fondo te/me quiere”, “si es celose es porque te/me quiere” e incluso “el verdadero amor es aquel que supera cualquier adversidad”. La explicación está en ese falso amor que la sociedad nos inculca desde que nacemos como única y verdadera forma de amar y que se empeña en llamar “amor romántico” aunque ni es amor ni es romántico, es toxicidad en estado puro.

Y ahora que sabemos cuál es el problema y que no es un caso aislado ¿Qué podemos hacer para evitarlo? LUCHAR. Debemos ser más fuertes que la tradición y cambiarla. Debemos perder el miedo a decir BASTA cuando todavía somos capaces de hacerlo. Hay que dejar de pensar que un ataque de celos no es motivo de ruptura o que si pillas a tu pareja hurgando en tu Facebook no pasa nada. PORQUE SÍ QUE PASA. Y si tu pareja no es capaz de entenderlo, que le den.

Además, mejor prevenir que curar ¿no?

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Todo el mundo sabe que si tu pareja te da una bofetada te está maltratando, lo que no todo el mundo sabe es que antes de esa bofetada tu pareja ha reproducido alguno o varios de los comportamientos tóxicos de antes. ¿Significa esto que todas las personas que tienen comportamientos tóxicos  acabarán dándote una paliza? POR SUPUESTO QUE NO. Pero todes les que acabarán dándote una bofetada primero te habrán intoxicado. Así que si no permites estos comportamientos, si frenas a la primera de cambio, la cosa no irá a más, porque TÚ no lo permitirás.

Obviamente estoy hablando del principio de los problemas, de ese primer ataque de celos, de esa primera infravaloración, de ese primer “sin ti no podría vivir”, de ese primer “Déjame ver tu Twitter a ver con quién hablas. Porque no tienes nada que ocultar ¿no?” y quizás (solo en algunos casos, en otros puede ser ya muy tarde) de esa primera pelea que acaba en un ultimátum que no se cumple, de ese “o me pides perdón o te dejo” que al final perdonas de todas formas. Si frenas en ese momento, si no consientes que eso ocurra (aunque eso implique romper la relación), te ahorrarás semanas, meses o años de sufrimiento, de dolor y de una autoestima tirada a la basura.

Está en la mano de todes frenar este tipo de violencia, igual que cualquier otro tipo de violencia. Dejar de reproducir patrones de “amor” tóxico y dejar de “amar” tóxicamente, porque ni eso es amor, ni es una forma sana de vivir.


Alice

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Amor Libre Spain
Somos una cuenta cuyo objetivo es luchar contra el amor heteropatriarcal monógamo impuesto como el único y verdadero amor.

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