La soltería también es revolucionaria

Sí. Como leéis en el título, la soltería también es revolucionaria. Me apetecía dedicar una entrada a hablar sobre cómo la sociedad ve el estado de soltería y los estigmas que se tienen que llevar cuando decides no tener pareja o no tienes pareja durante un periodo de tiempo relativamente largo. Desde las cuentas que promovemos el amor libre hablamos continuamente de cómo tener relación(es) sana(s), cómo superar rupturas, cómo romper con tu pareja, cómo tener empatía y comprenderla… pero hablamos muy poco de que se puede vivir perfectamente sin pareja.

El amor en la sociedad no es una opción: es una obligación. Partiendo de mitos tan simplistas como el de la media naranja nos hacen creer que encontraremos a esa persona ideal que nos complemente al 100% y que toda nuestra felicidad en la vida se basará en esa persona. Usando esta lógica, aquellas personas que no encuentren a esa persona se ven de dos formas diferentes: O bien como personas tan inútiles que no han sido capaz de encontrar a alguien que les quiera o bien como personas solitarias y tristes de quienes sentir lástima

Es por eso que creo que la soltería también es hacer la revolución. No estoy diciendo con esto que tener pareja o parejas se antirrevolucionario, vamos a entendernos bien. Estoy diciendo que aquellas personas que se escapan al sistema y simplemente no quieren tener pareja están haciendo la revolución afectiva a su manera, están diciéndole al mundo: “Es mi decisión compartir mi vida con mis amigues, con nadie, o con una  o más persona(s) con la(s) que tengo un lazo afectivo muy grande”.

Porque de ese tipo de soltería hablo en esta entrada, no de la temporal, que es la que muchas personas consideran que tienen cuando no tienen pareja pero realmente están “buscando” a una persona. Hablo de la soltería elegida y reafirmada, de aquellas personas que tienen claro que no se quieren atar a nadie emocionalmente. Porque sí, incluso en una relación abierta existen los lazos emocionales. Hay personas que simplemente no quieren tener que depender emocionalmente de nadie, no quieren tener que crear y destruir lazos, no quieren tener que enfocar su vida en cuanto a recibir cariño de personas concretas. Y no solamente es igual de válido sino que como digo también es revolucionario.

Nos han dicho que sólo con amor se es feliz, que solamente otra persona puede completarnos. Es el mensaje que recibimos desde que nacemos hasta… bueno, toda nuestra vida. De hecho, por añadirle algo de humor irónico a la entrada, uno de los chistes más repetidos es el de “Voy a acabar sola rodeada de gatos” porque la gracia es precisamente esa, que si sigo soltera mucho tiempo (en este caso el chiste es para mujeres) acabaré sin una persona a mi lado cuando tenga 80 años. El chiste lo tiene todo, reproduce el tópico de que solamente con pareja se puede estar acompañada, como si yo con 80 años no pudiera pasarme el día de excursión en excursión y quedando con mis amigas para tomar el sol y dar un paseo. O lo que sea que haremos cuando tengamos 80 años. Pues yo voy a atreverme a decir incluso que la soltería no solamente es algo revolucionario sino también algo beneficioso en algunas etapas de nuestra vida (o tu vida entera, si así lo deseas).

¿Qué  motivos puede tener una persona para elegir la soltería? Pues, por ejemplo, centrarse en une misme y en conocerse. Esto es algo muy importante que muchísimas personas dejan de lado cuando tienen pareja. Es decir, a veces nos pasamos la vida saltando de pareja en pareja y no nos paramos a preguntarnos qué queremos, quiénes somos y cuáles son nuestros objetivos en la vida. Cuáles son los hobbies y los pasatiempos que realmente nos llenan, dónde y cómo quiero participar para mejorar el mundo, qué tipo de personas me agradan y cuáles no… Todo esto parece evidente pero cuando pasamos años cogiéndole la mano a otras personas inevitablemente aprendemos a vivir adaptándonos a esas personas en vez de adaptándonos a quienes somos.

Como digo, la soltería es un estado para nosotres mismes. Es un estado para descubrir nuevos mundos que durante un tiempo quizás no hemos conocido porque nuestra pareja nos limitaba consciente o inconscientemente (“Jo, es que siempre quiero ir a tal sitio pero como solamente tengo los sábados para ver a X y elle no quiere ir, pues al final nunca voy”). Además de conocernos a nosotres mismes y descubrir nuevas cosas que nos gustan, conocer a nuevas personas… etc. Es normalmente una oportunidad genial para movernos y experimentar. ¿A qué me refiero con esto? Pues que a veces, aunque no nos presionen ni nos chantajeen, cuando tenemos pareja no aceptamos oportunidades geniales porque queremos estar cerca de esa persona especial: Nos ofrecen trabajos geniales o vemos posibles prácticas, voluntariados, estudios, campos de trabajo…en otras ciudades, que rechazamos por no alejarnos de la persona que queremos. Obviamente no todo el mundo lo hace, lo comento porque es algo común.

Muchas personas eligen la soltería precisamente por eso. Porque cuando tenemos lazos afectivos con otras personas, a nosotres mismes nos cuesta separarnos de elles y renunciamos a oportunidades para estar con la otra persona. No es nada malo si se elige y es voluntario, sin chantajes de otres por medio, pero muchas personas no quieren verse en esa situación voluntaria de tener lazos fuertes con una persona por los cuales conscientemente dejarían atrás grandes experiencias.

Pero lo más importante en mi opinión es que la soltería es un estado para fortalecernos en una etapa determinada o para vivir toda la vida. La sociedad nos quiere sumises en el amor, literalmente. Nos quiere dependientes, suplicando que nos quieran. Nos enseñan que sin amor no somos nadie y que necesitamos a esa persona diariamente pendiente de nosotres, siendo un pilar en nuestras vidas. La soltería nos enseña a vivir por nosotres mismes sin necesitar a alguien de forma constante. Esto que parece tan sencillo “No necesitas a nadie para ser feliz”, “No dependes de nadie”, “Eres una persona completa que tiene que encontrar su felicidad en sí misma” es mucho más difícil de llevar a la práctica de lo que parece teniendo en cuenta los años de propaganda amor-romántica que hemos sufrido. Para aquellas personas que encuentren esto especialmente difícil, pasar una etapa aprendiendo a valorarse sin necesitar el visto bueno de otra persona ni ese apoyo constante puede ser muy positivo.

 Y a pesar de todo lo que os acabamos de decir ¿Qué estigmas sufren las personas solteras? Muchos. Es importante recalcar la idea de que las personas solteras no necesariamente tienen que estar en soledad. Pueden estar rodeadas de muchas personas que las valoren, muches amigues, de la familia,… pero sin mantener una relación interpersonal que les haga depender, aunque sea un mínimo, del cariño de otra persona. Una persona soltera puede tener más vida social que una persona con pareja y estar más acompañada. La idea que equipara soltería con soledad viene del mito de que el amor nos aporta felicidad eterna y que por ello, una persona sin pareja vagará de rincón en rincón sin encontrar afectos que le satisfagan, cuando una persona soltera puede tener, como decimos, una vida social activa y sentirse perfectamente acompañada.
 De hecho, otro estigma muy sufrido es el de “No ha encontrado a nadie porque no es una persona valiosa que se dice de diferentes formas y con diferentes frases. No, mira, somos personas valiosas independientemente de que alguien quiera tener una relación sentimental con nosotres o no. Nuestro valor no depende de la cantidad de parejas que tenemos ni de la cantidad de personas que quieren salir con nosotres. Pero además es que esto es tremendamente simplista. Dar por hecho que alguien no tiene pareja porque nadie ha querido salir con esa persona es igual de absurdo que dar por hecho que una persona no se tiñe las canas porque no tiene dinero para el tinte. Es dar por hecho que porque haya algo que normalmente la gente hace (tener pareja, teñirse las canas), el único motivo para no hacerlo es que no puedas. Y no.  El hecho de no mantener una relación afectiva y/o sexual con una o más personas no significa no ser válide para ello, sino que es una elección personal.

 En resumen, en esta entrada simplemente quería invitar a reflexionar sobre la soltería. La soltería no es un estado de soledad. No debemos sentir pena de las personas solteras. La soltería es una opción perfectamente satisfactoria, válida y respetable donde se puede encontrar la felicidad sin ningún tipo de problema. Predicar el amor libre es hacer la revolución y dentro del amor libre entra el amor propio. Rebelarnos ante el sistema, decirle que podemos ser felices sin nadie a nuestro lado, decirle que de media naranja nada y que el amor propio que me tengo me basta y me sobra, también es revolucionario.

AW y Epy de Amor Libre Spain

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Amor Libre Spain
Somos una cuenta cuyo objetivo es luchar contra el amor heteropatriarcal monógamo impuesto como el único y verdadero amor.

1 Comment on "La soltería también es revolucionaria"

  1. Alejandra Aguilera | marzo 7, 2016 en 10:56 pm | Responder

    ¡Me encantó! qué importancia tiene hacer visibles estos temas. Como psicóloga me parece sumamente importante dejar de patologizar a quienes viven de maneras distintas.

    http://ayudapsicologicacognitivoconductual.com/

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